martes, 28 de mayo de 2019

Aproximación 5º y 5º Bis


Consigna 10: Reflexión sobre los rasgos con los que aparece la práctica docentes en función de las experiencias compartidas.

      Al compartir cada integrante su línea de tiempo y con ella su propia trayectoria académica nos recordó distintas etapas vividas por cada unx de nosotrxs. Vivir momentos personales, sociales e históricos un tanto olvidados algunos y otros muy recordados. El ejercicio de poder repensar donde nos encontrábamos en distintos momentos de la historia fue interesante dado que afloraron sentimientos y vivencia positivas y negativas. Algunas vinculadas a lo académico y otras no tanto. Como por ejemplo cuando la crisis del 2001 golpeo al país y afecto la situación económica de unx, el surgimiento de los clubes de truque, forma de generar intercambio de bienes y servicios que tuvo que optar la gente para poder subsistir. Para algunxs fue un antecedente la enseñanza de un profesor en particular o una experiencia laboral, la que incentivó a seguir estudiando una vez finalizada la licenciatura, guiadxs por la pasión personal, para ejercer la docencia.

Al compartir las diferentes experiencias y vivencias, entres lxs compañerxs pudimos evidenciar que existen una heterogeneidad de realidades que se mezclan y se entrecruzan por el tiempo, algunas, las condiciones, otras, las similitudes y las amplias diferencias también, pero sin duda todo confluye en el deseo y la decisión de emprender este nuevo camino donde todas las líneas se unieron para avanzar en un mismo rumbo académico, el Profesorado en Comunicación Social.
En cuanto a los interrogantes y cuestionamientos que se desprendieron de la puesta en común de nuestras propias experiencias y recorrido personal,  descubrimos que todxs tuvimos experiencias, pequeñas, pero significativas por lo que  hoy nos dan respuestas del principal cuestionamiento que surgió: ¿Por qué elegimos cursar el Profesorado en Comunicación Social? Al principio no estaba claro, por lo que seguimos debatiendo, llegando a la conclusión de que la docencia para nosotros significa descubrir un nuevo campo en dónde poder desempeñarnos como comunicadorxs, sumando nuevas herramientas y una mirada superadora de la Educación con todas sus aristas. Poder hacer la diferencia como profesionales de la comunicación y la educación brindando herramientas y posibilidades a las personas que nos toca ayudar a formar, lxs estudiantes.




Aproximación 5 Bis

El objetivo es que realicen un escrito de no más de una carilla y media, donde puedan reflexionar sobres los enfoques de COMUNICACIÓN y EDUCACIÓN, recuperen las discusiones en clase y puedan definir que: Entienden por Comunicación/Educación y su relación con la práctica docente.

Durante el transcurso de las primeras clases de Taller de Práctica docente, tuvimos la actividad de definir la comunicación, desde la perspectiva que nos pareciese, asumiendo que todxs lxs que estamos cursando habíamos realizado un recorrido en la carrera que nos imponía la necesidad de posicionarnos ante este campo de estudio. Acompañado de esto, debíamos desarrollar el por qué un proceso comunicacional podría ser asimilado a un proceso educacional. Muchas posiciones y perspectivas se asomaron, algunxs dijeron que las diferentes orientaciones cursadas durante el transcurso de la carrera hacían que expusiéramos a través de la conceptualización del mismo diferentes paradigmas de las teorías comunicacionales, viejos y actuales debates que aun hoy se dan en la ciencia de la comunicación. Otrxs pensaron que esas conceptualizaciones no remitían necesariamente a eso, ya que muchas intervenciones escapaban a lo estudiado o hacían mixturas de diferentes paradigmas. En fin, un dilema donde era más foco el “de dónde” conceptualizábamos que el “qué”, y que al fin y al cabo podría quedar sin solución.
Ahora bien, lo que nos pareció muy importante es que esta necesidad de definir la comunicación nos llevó directamente a repensar la forma en que nos integramos a su campo de estudios, y que a su vez, emerge cuando nos es preciso definir una relación o vínculo de la comunicación con la educación. Como dice Fuentes Navarro: “Comunicación y educación son procesos dialécticos, mediante los cuales al mismo tiempo se estructuran los individuos, las comunidades y la sociedad que los contiene. En gran medida, son procesos simbólicos, mediados primariamente por el lenguaje, constitutivos básicos de las tramas culturales que le dan forma específica, desde un tiempo y un lugar determinados, a las relaciones del hombre con el mundo. En este sentido elemental, la educación y la comunicación son los mecanismos sociales por los que se genera y reproduce constantemente la cultura, sistema de sistemas de significación y valoración convencionalmente adoptados par a interpretar la vida en todas sus dimensiones”. Mucho podemos ver en este pequeño fragmento si acercamos la lupa y empezamos a recorrer cada uno de sus significantes, y su irremplazable función dentro del mismo, pero nos vamos a quedar solo con algunos: “procesos simbólicos”, “lenguaje”, “tramas culturales” “relaciones del hombre” y “sistema de significación”, ¿Acaso están al azar? ¿Cómo entendemos a su vez la Educación? Es sumamente productivo pensar las cargas de estas significaciones, y si unx entiende los procesos educativos no solamente restringidos a los procesos dados dentro de establecimientos educativos, sino como todo proceso formativo en el cual se formulan nuevas concepciones y prácticas, vemos entonces a la comunicación como indisoluble al proceso mismo ya que los procesos formativos se dan entre dos personas mínimo que interactúan entre sí y que se vinculan entre ellas.
Por último, nos es imprescindible explicitar que si bien la comunicación y la educación son  procesos intrínsecos, no necesariamente somos conscientes ni podemos manejar todas aquellas significaciones que se manejan en estos procesos. La adecuación al contexto y las relaciones que tienen las personas intervinientes en este proceso, entre ellas y de ellas para el mundo y otrxs sujetxs, hacen que la lectura de este proceso pueda llegar a ser muy parcial, lo cual no lo hace necesariamente negativos sino que presenta una limitación a nuestro potencial como profesionales de la comunicación y la educación. Con esto queremos decir, que en el caso de restringir (ahora si) a un ambiente escolar, nuestro rol como formadorxs está limitado, ya que nuestra capacidad de generar  nuevas prácticas y formas de nominar pueden tener gran potencial, pero necesita a su vez de el mismo grado de posibilidad de condiciones que tengan quienes participen también del proceso de aprendizaje.




Bibliografía

FUENTES NAVARRO, Raúl: (2008) Modelos y práctica de la Educomunicación: Una perspectiva Sociocultural. Comunicación y Educación Selección de lecturas. Editorial Feliz Varela